Lobo.
Estaba como mirando sin ver nada. Como una especie de alma perdida, quizás me faltaba orientación.
Era una noche fría, había mucho frío. Yo, llevaba un sudadera deportiva y me adentre por la playa. La luna estaba llena y se escuchaba el susurro del viento como si me cegase.
Poco después me fui hacia mi casa, cene algo y me fui a dormir.
En la madrugada se escuché un sonido fuerte que venía de la calle y me desperté. ¿ Qué sería eso? Pensé. Cuando desperté los cristales de mi habitación estaba rotos, la puerta estaba abierta y me alerté. Pensé que alguien había entrado en mi casa y había robado. Cuando fui al salón había un lobo mirándome y caí al suelo.
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